Daniele y su primer día en América

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8 de Agosto de 2016: el día ha llegado. Voy de camino a Milán, para coger mi primer vuelo internacional: mi nueva vida al otro lado del mundo está a punto de comenzar.

 

El itinerario es Milán-Múnich-Charlotte. Me despido por última vez a mi familia y estoy preparado para irme, consciente de que desde ahora todo va depender de mí: fracasaré o triunfaré, y esto me encanta.

Estoy aquí, estoy en EEUU. ¡El país de las oportunidades tiene un nuevo italiano!

No tan rápido. Una fila de 200 personas está esperando para que revisen sus documentos. Bueno hombre, pienso, acabo de aterrizar y la primera persona con la que tengo que hablar es un policía. Empiezo a formar una frase en mi cabeza, pero en este momento creo que he olvidado todo lo que sabía de Inglés. ••¿A dónde se han ido esos ocho años de inglés ahora que los necesito?••, pensé. Era taaaaaaaaaan fác

il cuando solo tenía que responder a las preguntas de mi profesora. Acto seguido la foto, huella dactilar digital, pasaporte, visado e infinitas preguntas: mi primer test americano superado – Soy libre para irme. Camino buscando la salida, y justo ahí, esperándome, se encontraba mi entrenador. ••¿Qué tal te va Danny? Encantado deconocerte••, fueron sus primeras palabras.

Arrancamos el coche y nos ponemos camino a Salisbury, la ciudad donde se encuentra la Universidad. Cuarenta y cinco minutos de una conversación agradable y ahí está, el campus. Tan pronto como me bajo del coche, cinco chicos se acercan pidiéndome que vaya a jugar con ellos. Yo y estos chicos, a los que más adelante llamaré  “the boys” por ser compañeros de equipo; saldríamos por ahí durante la temporada. Hasta el momento estoy más preocupado por entender que demonios están diciendo. ••¿Es inglés? ••, pensé. Parece que esté escuchando cinco lenguas diferentes. Que historia más triste son los acentos cuando eres novato… América, Australia, Inglaterra, Alemania, Islandia y muchos más por venir. ¿Que puedo hacer por ahora?  Pedir que lo repitan dos, tres, cuatro e incluso cinco veces. Está inexperiencia con los idiomas va a traer grandes momentos con mis compañeros. Todavía me lo recuerdan cuando intentan burlase de mí (insensible, “perdonadme chicos”). Pero estas son otras historias, y hay mucho tiempo para contarlas todas.

 

Esta entrada se publicó en Fútbol universitario USA – Il blog di Daniele Proch el 1de Junio de 2017 por Corrado Degl’Incerti Tocci.